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FRANCISCO NARVÁEZ : CRONOLOGÍA
 
1966

En EL NACIONAL, Narváez dice: -No es arte abstracto, por que creo que ese estilo pasó de moda. Mi obra es sugerente, pues no se queda en los detalles, sino que estiliza la composición...El artista no puede encerrarse en conformismo- es la opinión de Narváez-

¨...Debe seguir estudiando y vivir en permanente búsqueda... Vale la pena hacer notar que en Venezuela, como no ocurre en ninguna parte del mundo las esculturas son maltratadas sin tomar en cuenta que cada una de esas obras forma parte del patrimonio cultural de la Nación .¨

.....Falta formación y principios que obligan a cualquiera, que no pertenecen a un hombre sino a toda la sociedad...

En el Arte "no está hecho todo" y la búsqueda debe continuar.

     


 

"La Figura Acéfala" es adquirida por el Banco Central de Venezuela.

En noviembre expone en la Sala Mendoza, cincuenta y cinco (55) piezas, de las cuales cuarenta y cinco (45) esculturas

EL NACIONAL reseña la exposición de la Sala Mendoza, Rosita Caldera opina: "..Francisco Narváez es un veterano artista que no se conforma con abarcar la más avanzadas corrientes del modernismo, sino que irrumpe en los terrenos de las últimas tendencias y crea su propia concepción de las formas que denomina "Sugerentes"..."

LA ESFERA también reseña la exposición

     
En EL NACIONAL Alfredo Boulton declara"...Venezuela tiene en Narváez su mejor escultor. Esta situado en primer puesto por el sólido concepto de lo estructural, así como por el sentido lírico de sus obras..."

"..Esta pieza con sus concavidades e incrustaciones de diferentes maderas, sintetiza mis preocupaciones de ese particular momento por la forma abierta en el espacio y por el aprovechamiento de la riqueza de las maderas venezolanas..." expresa en el libro de Rafael Pineda "La Escultura y La Pintura de Francisco Narváez
 
1967

La Universidad Central de Venezuela adquiere "La Forma Horizontal".

Realiza "La Ronda" vaciado en bronce y sus dimensiones son: 220 x 260 x 120 cm., ubicada en la ciudad de Porlamar, Estado Nueva Esparta, integrada por cuatro grandes figuras asidas de las manos, representado el baile folklórico el Cepe cerepe.

El circulo Musical publica "El arte en Venezuela", Caracas, donde es mencionado.
EL NACIONAL reseña el montaje de la escultura.

El historiador Eduardo Crema publica un artículo en EL UNIVERSAL donde realiza un análisis de la obra de Narváez.


   

1968


 

En junio expone en la Galería de Arte Moderno, sesenta y seis obras, la muestra fue titulada "NARVAEZ"

En noviembre patrocinado por el INCIBA expone en el Centro de Extensión Universitaria U.D.O. en Porlamar, 28 obras y la muestra fue titulada "Exposición Homenaje a Francisco Narváez".

     
   

El Ministerio de Justicia contrata a Narváez para realizar "La Virgen de Coromoto", talla en madera de gran formato, para la Basílica Santuario de Nazaret en la República de Israel. contratación de la obra.


   

EL NACIONAL reseñó la exposición.

   

El INCIBA publica este año, "El Maestrazo", por Rafael Pineda.

EL UNIVERSAL reseña la publicación del libro "El Maestrazo": "El INCIBA acaba de publicar unas conversaciones autobiográficas de Narváez, transcritas por Rafael Pineda

EL INCIBA publica "Escultura y pintura de Francisco Narváez"


   
1969

Dona obra al Museo de Ciudad Bolívar, talla en piedra del período de las Formas.

Reseña ULTIMAS NOTICIAS la donación.

EL UNIVERSAL comenta "..La obra de Narváez está esculpida en piedra de Araya, y pertenece a la línea estilística de la talla en madera adquirida por el Banco Central de Venezuela.."

Narváez dona a la Casa de la Cultura de Maracay, "La Maternidad", obra que estuvo consignada desde 1960 a este recinto.
EL IMPARCIAL reseña "No hay duda de que además de haberse fijado la mencionada placa se debe al maestro Narváez un homenaje por parte del pueblo aragueño..."

Participa con cuatro óleos y un torso en la " XIII Exposición Subasta de Obras de Arte" de la Sala Mendoza.

     


 

CONCEPTO "OCHAVADO"... Piezas de Madera a medio desbastar, en donde surge a la luz toda la contrariedad de y la riqueza expresiva que no ha sido domada..." Entrevista María Cecilia Valera.

     

Participa en "Una Tarde del Ochocientos" a beneficio del Museo de Ciudad Bolívar y como promoción del Museo "Jesús Soto", la función tendrá como escenario los jardines de la casona donde se hospedó el Libertador.

Narváez termina la realización de la "Virgen de Coromoto" , estatua de 2,70 mt. de altura, tallada en madera por encargo del Ministerio de Justicia, para la Basílica Santuario de Nazaret. Esta talla fue ejecutada con la técnica llamada por él "Ochavado", el desvastamiento de la materia.

     

EL NACIONAL señala la realización de la Virgen de Coromoto.

ULTIMAS NOTICIAS según Ratto-Ciarlo "..El artista ha logrado brillantemente salvar escollos, tanto los inherentes al respecto que se debe a la liturgia y al rito, como los referentes al arte mismo..."

LA RELIGIÓN, las declaraciones del Monseñor Pedro Pablo Tenreiro, no está de acuerdo con la talla realizada por Narváez, ya que van en contra de la imagen conocida de la virgen.

Revista LÍNEAS reseña también la culminación de la obra "Virgen de Coromoto"

Publica Pedro Briceño y Rafael Pineda, "La Escultura en Venezuela",
Caracas.
 


     
1970    
     


 

La Asociación de Conciertos con motivo de celebrar sus treinta años, ha creado varios premios, entre ellos el premio Francisco Narváez, para obras realizadas en metal, madera, piedra o bronce, Bs. 2.000,oo y diploma. Donantes: Pierre y Jack Denis.

ULTIMAS NOTICIAS, Narváez declara para Viruca Silva: "...Considera que ha hecho bastante en la pintura, pues suele dedicarse más a la escultura?
Es que yo hago las dos cosas siempre. En esta exposición esta presente el color. No es que las tallas estén policromadas sino que en algunas esculturas, por ejemplo, se juegan con dos tonos- puede ser amarillo, rojo, azul- para que le sirva de fondo a la pieza y la ayude a destacarse. De tal manera que yo uso la pintura como complemento porque el color es necesario en la vida de un escultor: un escultor necesita de la forma.

     

Participa en la exposición "Los pintores ayudan con sus obras a la Fundación Venezolana contra la Parálisis Infantil", con un pastel titulado "Cabeza de niño de 1969.

Participa en la "Exposición Pintura y Escultura del Día de la Marina 24 - Julio - 1970" conmemoración, en el Palacio de las Industrias, presentada por la Asociación de Pintores y Escultores de Venezuela, acude con dos tallas en maderas tituladas "Formas".

EL NACIONAL reseña el artículo de Rafael Pineda: "..El diseño general de los ochavados concluye en una pureza de "Buen arcaico" que es sustento y solidez de no poca de la escultura moderna..."

EL UNIVERSAL: "... Francisco Narváez ha logrado reunir cuarenta tallas directas que se diferencian entre sí por el tratamiento y por los materiales: Las maderas, las esculturas adosadas y las piedras de Cumarebo, las que el propio escultor define como una de sus obras más

LA VERDAD reseña la exposición

 



 

(1970) Rafael Pineda. Los Ochavados de Narváez

Extraído del catálogo "Maderas y Piedras Ochavadas de Francisco Narváez", de la exposición del mismo nombre, llevada a cabo en la Sala Mendoza en 1970. Impreso por Cromotip.

     

"Rara vez el medio ha prestigiado tanto a los fines como a las maderas de Venezuela - vera, amaranto, cartán, cedro, apamate, corazón, roble, yaque, pitchpine, amarillo y otros - a la escultura de Francisco Narváez, no menos que la piedra de Arara y de Cumarebo, igualmente elevadas a la jerarquía de objetos de arte como nunca lo fueron antes en el país, por obra del maestrazo, como lo llama Luis Beltrán Guerrero, margariteño, inventor de formas por excelencia. Con el perfeccionamiento de los volúmenes, dirigido a procurar correctivo a la naturaleza y sobre todo a enriquecer su lenguaje con la manipulación de sus mismos materiales, desarrolló Narváez al mismo tiempo la técnica para exaltar sus cualidades básicas: el color y la vida hasta entonces misteriosa de las vetas, no pocas de ellas coincidentes con los esquemas cinéticos. Pero en todo caso privó la solución eminentemente plástica, la cual el artista hizo extensiva al bronce y al cemento, otros materiales que no tienen secretos para el. Narváez ha dedicado medio siglo a esta poética que en su turno, con el apoyo de la disciplina propia de un clásico, abrió nuevos horizontes a la escultura venezolana.

En este punto el artista ha ampliado el usufructo de las maderas, ratificación de su perfecto dominio sobre las mismas, al suplantar la prepotencia plástica por el tratamiento de la superficie que ahora escapa al rigor del contorno y prosigue vibrando en el espacio. Esa es la diferencia que ya conocieron en Florencia, la lineal, y Venecia la atmosférica. Después de la experiencia impresionista y expresionista y las ulteriores evoluciones, la alternativa de la función creadora de artistas como Narváez reposa en la personalidad. Y esta a su vez deriva de la sostenida eficacia del trabajo, y sobre la marcha de la capacidad de mudanza para llevar la invención a los términos conclusivos. Narváez se encuentra en esta riquísima situación, la mano que en apariencia trabaja sola, guiada en realidad por precisas metas sensibles.

De las conversaciones que sostuve con Narváez el año antepasado - la base de mi libro Escultura y Pintura de Francisco Narváez - resulto la restauración de una palabra clave para su nueva etapa de creador, Ochavar como se decía antes o sea tallar, que de tanto repetirla recuperó su fuerza primigenia, y trabajando en la cabeza del artista lo condujo al propósito de activar el plano con la energía pictórica, a Los Ochavados , título que lleva su exposición en la Sala Mendoza.

El diseño general de Los Ochavados concluye en una pureza de "buen arcaico" que es un estruendo y solidez de no poca de la escultura moderna. Las "Esculturas Adosadas", variaciones del mismo ciclo, y así denominadas porque colgarán de la pared, sobre base de color uniforme y contrastante con la calidad de la madera, tienen el hieratismo de ídolos que acentúa asimismo la preferencia por la composición cuadrada, y del cual participan, con igual severidad, las figuras que se apoyan en sí mismas, algunas de belleza arcaica como el perfil de una reina egipcia.

Narváez ha eliminado los barnices que le daban uniformidad a las piezas, y en su lugar aparece la piel viva de la madera procedente, cuando la pátina es obra del tiempo, de durmientes del Gran Ferrocarril de Venezuela - el no quiere que yo lo divulgue, pero aquí está, ¿qué le vamos ha hacer? - y ochavada a golpecitos de escoplo que son otros tantos surcos donde prospera la luz o la sombra, o se funden ambas en un trazo que recuerda a los estucos del pintor plástico que también es Narváez. Los mismos trozos que el artista acuñó en algunas piezas son también conductores de la luz, como ya se anunciaba en la Coromoto , la soberbia imagen con que el año pasado Narváez convirtió la advocación venezolana en tema universal. O por lo menos esa debería ser su significación en la iglesia de Israel donde está ya colocada."

     


 

En la publicación de Michel Senphor "El estilo y El Grito", Caracas, es mencionado.

El Instituto Educacionales asociados El Peñón, adquiere "La Figura con niño", talla ochavada en madera.

     

1971

Hijo ilustre del Concejo Municipal del Distrito Mariño Estado Nueva Esparta.

Narváez habla para EL UNIVERSAL: "...hay una evolución notable en esta exposición mía..."

   

Comienza su última etapa en su desarrollo escultórico, denominada: LOS VOLÚMENES

En noviembre expuso en la Galería Framauro, esta muestra fue titulada: "Narváez Exposición de Esculturas en Piedra" y conformada por treinta y seis (36) obras en piedra de Cumarebo y piedra de Araya.


   


 

Realiza la obra "Dos Volúmenes Verticales y Uno Horizontal" en piedra de Cumarebo (talla directa) para el Boulevard Guevara de Porlamar, Estado Nueva Esparta, cuyas medidas son: 130 x 260 x 210 cm. la cual es donada por el artista al Estado, pieza expuesta en la pasada exposición.

     

(1971) Alfredo Boulton

Extraído del catálogo "Narváez", de la exposición Esculturas en Piedra, llevada a cabo en la Galería Framauro entre 1971 y 1972.

“La escultura, en Venezuela tiene en Francisco Narváez su mas importante exponente. Es un hecho sobre el cual no cabe discusión, para quien sepa un poco de estas cosas. Acaso determinado período del artista no satisfaga a ciertos espíritus sensibles, apreciación muy probable y aun posible, con la cual llegaríamos inclusive a coincidir nosotros, tal como lo hacemos

 


con un sinnúmero de escultores y artistas; pero no por eso podemos dejar de darnos cuenta que la obra escultórica de Narváez ha alcanzado, alcanza y alcanzará, un nivel tan elevado como ningún otro escultor de esa difícil disciplina lo ha logrado hasta el presente entre nosotros. En nuestro país o en cualquier otro, es cierto también que no es usual hacer este tipo de declaración. Sin embargo ello resulta necesario donde aún tenemos tanta confusión, tanto engaño y desengaño. El arte de la escultura ha contado entre nosotros con muchos menos seguidores que el de la pintura. Nuestro medio ha sido parco en cuanto a su florecimiento: si miramos con detenimiento el horizonte de los dos últimos siglos no veremos surgir ninguna figura singular que haya aportado algo que sobrepase las fórmulas convencionales del más triste academicismo.

La obra de Narváez es ya larga. Durante cuarenta años se ha enfrentado a uno de los tiempos más difíciles e interesantes en la historia del arte. A el le ha tocado vivir en el siglo de Picasso, de Brancussi, de Maillol, Bourdelle, Arp, Moore y Calder, lo cual no es poca cosa, y sí es mucho. El ha vivido el cubismo de Zadkine, el Dadaísmo de Duchamp, las formas eróticas de Epstein, las abstracciones de Yacobsen y los cardenales hieráticos de Manzú. Y a todo lo largo de esa atormentada historia, Narváez ha sabido ser él mismo, por encima de relativas formas e influencias con las que su obra se tropezaba, pues en su trabajo existe un factor que viene a ser determinante y es el corazón y el meollo de su propio decir, Más allá de todas esas alteraciones, superando los ocasionales tropiezos, existe en Narváez un factor de ciencia y de conciencia de la función escultórica, que en él es básico y fundamental: es el dominio del cuerpo, del volumen, el dominio de la materia, del relieve, del plano, del ángulo, ya sea en 1930, cuando ejecutaba en caoba las cabezas de negras barloventeñas, o cuando plasmó, mucho más tarde, El Atleta del Stadium de la Universidad Central de Venezuela; al tallar la piedra de Cumarebo, o la del Travertino. El dominio del volumen ha sido una constante en Narváez: hacer que el espacio esté poblado de la materia escultórica, y que éste cumpla la precisa y difícil función de habitar el aire y la brisa y también la luz y la noche. Ha sido primordial en el cumplir esa misión de hacedor de imágenes, con cuerpos de piedra, de madera, de bronce. La obra que presenta en esta exposición es una prueba de todo lo que en estas cortas líneas queremos decir.”
 
1972  
   


Sufre el segundo infarto al corazón.

En febrero expone en la Galería Antañona "El Arte de la Multiplicación" con cinco (5) piezas del período de la Forma, vaciadas en bronce.

En marzo expone en la Galería Framauro veinticinco (25) óleos y un (1) estuco, esta muestra llevo por nombre "Óleos de Narváez".

En julio expone en la Galería Gaudí de Maracaibo, esta muestra estuvo compuesta por 15 obras en piedra de Cumarebo.

   

En Noviembre expone en la Galería de Arte Antañona, 23 obras editada sobre seis y fue titulada la muestra "Narváez Bronce Cromado".

Participa en la colectiva "I Exposición Subasta 1972 realizada en el Hotel Tamanaco", organizada por la Sociedad de Amigos del Oncológico Luis Razzeti Caracas.

Expone en la Galería de Arte Moderno " 5 Maestros Venezolanos".

Participa también en el Museo de Bellas Artes en la colectiva "Las Artes Plásticas en Venezuela".

 
En la publicación de Alfredo Boulton "Historia de la Pintura en Venezuela Época Contemporánea" aparece reseñado Narváez.
 


 

Alvaro Campusano en la presentación del catálogo de la exposición "El Arte de la multiplicación"

"..Problemas como la "originalidad y la no originalidad", fabricación industrial en serie o artesanal de "pieza por pieza", participación más o menos directa del artesano al resultado, intervención o no intervención del artista en el curso de fabricación del múltiple, éstas y muchas otras preguntas se hacen y los aficionados o especialistas dan respuestas contradictorias....Esta exposición consagrada a la "Escultura Múltiple" es para llamar la atención sobre una tentativa de popularización del arte contemporáneo..."

Extraído del catálogo "Narváez Bronce Cromado" de la exposición del mismo nombre llevada a cabo en la Galería Antañona, en Caracas en 1972. Ediciones Antañonas, impreso por Impresos Moranduzzo.

     
(1972) Alfredo Boulton


  En esta oportunidad de presentar un grupo de sus últimas obras, Francisco Narváez nos da, una vez más, prueba de su magnifico dominio sobre la materia plástica. Conocíamos su estupenda obra escultórica a base de piedra, madera, bronce y otras materias. Su gran interés por investigar las posibilidades que tiene el artista para entrar en nuevos campos escultóricos ha resultado en estas piezas que presenta la "Galería Antañona" en que el artista se ha valido del metal del aluminio altamente pulido, y a veces también altamente trabajado para obtener por intermedio de ese riquísimo medio, contrastes de texturas y un nuevo idioma de su expresión escultórica. Con muy valientes y fuertes volúmenes Narváez ha ido construyendo estos objetos que a
veces parecerían tener mucho de orfebrería, sumamente refinada y sutil, pero que mantienen sus raíces escultóricas, profundamente plásticas y que nunca carecen de un muy firme mensaje artístico.
En todo momento y en cada una de ellas, palpita un severo respeto por los más fundamentales conceptos de la escultura mundial. En ciertas pequeñas formas, así como en los trabajos de mayor aliento viven y se presentan unos de los más interesantes mensajes de nuestro gran escultor, quien ha sabido buscar, dentro de esta nueva modalidad, uno de sus tantos riquísimos recursos de su gran imaginación artística.
 
(1972) Alvaro Campusano


  Presentar a Francisco Narváez sería ilógico, él es más que conocido en Venezuela. Su obra está difundida por doquier y los premios que ha obtenido en su larga carrera de Artista y Maestro, no solo están justificados sino más que merecidos. Pretender hacer una biografía también sería inútil, todos Ustedes saben que nació en la Isla de Margarita y conocen toda su trayectoria. Me limitaré a hablar un poco de su persona y de la obra que ahora presentamos. Pocas veces he tenido la oportunidad de tener un amigo que una un gran talento a la más completa modestia. Francisco Narváez tiene la verdadera humildad del que sabe, no necesita la publicidad personal ni la busca, más bien la elude,
conservando su propia imagen dedicada íntegramente a su obra. Su sentido del humor en la intimidad es prodigioso, sin herir jamás los sentimientos de otros seres, pero sin escapar a su mente rápida todo el ridículo y las pequeñeces del mundo que lo rodea. En esta oportunidad presenta sus "Bronces Cromados", la segunda parte de una trilogía. La primera fueron sus tallas en piedras, ahora son sus bronces-cromados y en un futuro en otro material. Tres elementos completamente diferentes y un solo tema. Estas esculturas que ahora presenta son el triunfo a una técnica inventada por él, fundir dos materias diferentes como son el bronce y el cromo y que unidos formen un solo conjunto. Aquí esta su obra.
 

(1972) Roberto Guevara


  Sabio conocedor de la piedra y la madera, Narváez ha estado siempre buscando la fluidez de las formas y una concepción íntima de las piezas, que hace de cada escultura una realidad con significado propio, con su verdadera integridad. Durante muchos años, sus investigaciones en diversas expresiones y tendencias, han servido para establecer firmes perspectivas para la escultura en Venezuela. Ha sido, en este sentido, un creador seguro y pleno de espontánea expresividad. Se ha mantenido libre para escoger la asociación de las formas o una figuración muy estilizada, donde la soltura es el rasgo primordial, junto con un predominio del valor autónomo de los volúmenes. En los últimos años dos nuevos aspectos han marcado interesantes cambios.


Las grandes masas de piedra porosa y las posibilidades de los múltiples realizados en metal. Por el primer camino encontramos una fresca versatilidad para relacionar planos bruscamente cortados por la contextura de la misma piedra, como por la talla realizada por el artista. El juego de planos y de superficies y la dimensión total de la obra, adquieren así un interés especial: es un universo de radicales abismos y de apariencias discontinuas, que por momentos sorprende y se carga de misterio. La experiencia de los múltiples deja una lección muy clara: el metal precisa, da mayor autonomía y definición a las esculturas de Narváez. ¿Que sucedió cuando el artista combino ambas experiencias? He aquí que sucede algo fascinante y lleno de posibilidades: es toda una nueva y vasta línea de búsquedas, donde consideramos que el artista tiene ahora sus mejores posibilidades. La piedra que antes absorbía el espacio por su excesiva porosidad y se podía llegar a convertir en masas sucesivas, donde el espacio se vaporizaba y las relaciones no resultaban del todo claras e imponentes, pasa ahora a ser una realidad tajante, ineludible. Es una escultura.

Se conserva la dinámica de las superficies lisas, ahora pulidas y reflejantes gracias al vaciado metálico, y las superficies cortadas a grandes trazos, rugosa y violenta, cargada de su propia consistencia. El equilibrio y contrapunto de las formas y planos, de las superficies y de los espacios negativos y positivos, se convierte en un ejercicio más concertado y efectivo. Narváez ha conseguido un nuevo y estupendo lenguaje.

En plena madurez creativa, el hecho tiene una gran importancia. Es el momento donde el artista puede lograr excelentes resultados en sus búsquedas, de continuar esta feliz iniciativa. Es el momento de prolongar y explorar un acierto. Y, desde luego, la guía no puede ser otra que la misma certidumbre creadora del escultor. El camino: el que aclara y define el trabajo. Dos constantes que conoce muy bien Narváez, porque lo han apoyado durante toda su trayectoria..

 
 
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Año 2008

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