NARVÁEZ PARA TODOS LOS DÍAS
La historia de un hombre de estatura pequeña, ojos tristes y apasionada voluntad creadora, conmovió a todas las generaciones de artistas venezolanos durante el vasto período que va desde varios años antes de la II Guerra Mundial hasta nuestros días. Para todos, él es la escultura en Venezuela. Con discreción, armado de imperturbable tenacidad, Narváez, por unas seis hermosas décadas, iluminó de imaginación y fuerza los caminos de la plástica venezolana.
Gracias a su audacia, su obra siempre se mantuvo joven y en evolución, abrió a muchos otros perspectivas que antes ni habían sido exploradas, comprometió su trabajo con momentos clave en el devenir artístico y cultural y dejó siempre dispuesto un nuevo objetivo, una nueva misión, un nuevo logro que ofrecer y compartir. |
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Bocetos de formas |

Bocetos de volúmenes
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Las últimas dos décadas fueron estupendas. La escultura ya había desarrollado intentos y logros en el país. Se conocía con más precisión de los términos del lenguaje tridimensional en una era de cambios y mutaciones. Pero Francisco Narváez permanecía joven, sin dejar su lenguaje por los sortilegios ocasionales. Admirable, una vez más, el maestro aceptó el reto de entrar en nuevas formulaciones. Esta vez se tornó hacia proposiciones macizas, de grandes bloques de piedra de caras rugosas o cortadas con pulida exactitud, superpuestos en una disposición primaria, cercana al sentido de moles ancestrales de la escultura prehistórica, pero con una nueva tensión, un alcance propio del contemporáneo.
Nos legó un museo clave para la cultura venezolana. Quedó lleno de sueños y proyectos. Y murió, como diría un personaje de Tolstoi, porque ³la vida no nos deja en paz.² Creo que a pesar del amor que sentimos por él, Francisco nunca nos dejará en paz. Vivimos rodeados de hechos suyos que nos recuerdan que la vida es una creación que no puede concluir. |
Roberto Guevara
Artes Plásticas/El Nacional, 13/7/198
Rondando por el Trasnocho Cultural
ANTOLOGIA DE NARVÁEZ:
A CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO
El 4 de octubre, justo el día en que se conmemoran los 100 años del nacimiento de Francisco Narváez, la Galería Espacio Arte de la Fundación Daniela Chappard, abre sus espacios a las 7:00 pm., en las instalaciones del Trasnocho Cultural, para inaugurar la muestra “Narváez: a Cien Años de su Nacimiento”.
Esta exposición da cuenta de un panorama antológico de la obra urbana del maestro Narváez; fundamentalmente, la desarrollada en Caracas.
Se hace mucho énfasis en la última etapa de su vida artística, muy poco estudiada y divulgada como es “Los Volúmenes”, cuando este audaz escultor, luego de 40 años de vida artística, y sin apartarse del lenguaje a que nos tenía acostumbrados, se plantea un nuevo reto en sus formulaciones y planteamiento plástico, a través de sus grandes bloques de piedras rugosos por un lado, y finamente cortados por otro.
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Boceto en el que se aprecia la transformación de la figuración en la abstracción |
Además de la exhibición de excelentes piezas tridimensionales, como son, entre otras, las maquetas en yeso y piedra de Cumarebo de “Energía”, cuyo original, de aproximadamente 7 toneladas, se encuentra ubicada a la entrada de la Refinería de Amuay en el Estado Falcón, y “Armonía de Volúmenes y Espacio” destacada en la Plaza Francisco Narváez en la Estación La Hoyada del Metro de Caracas (última pieza tallada antes de morir en 1982), la muestra contempla un panorama documental del proceso creativo de esta etapa, así como estado actual de conservación en que se encuentran.
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